Discurso de Clausura pronunciado por el P. Director en las XIX Jornadas Agustinianas

 

CLAUSURA DE LAS XIX JORNADAS AGUSTINIANAS

Procedemos a clausurar las XIX Jornadas Agustinianas en el marco emblemático del Colegio san Agustín de la calle P. Damián 18, uno de los que tiene la Provincia Agustiniana de Santísimo Nombre de Jesús de España en Madrid.

Ayer sábado día 4 de marzo, tras la recogida de la documentación y acreditación correspondiente se iniciaba la inauguración de las mismas a cargo del Director del CTSA, el Dr. Rvdo. P. Enrique Somavilla Rodríguez, OSA con una adecuada presentación muy descriptiva, con un recorrido histórico insistiendo en las obras realizadas por los agustinos en el mundo de la cultura, a los largo de los siglos. Hizo hincapié en la proyección de futuro, la influencia positiva que puede ser para la Orden de san Agustín en España y su opción por ser significativos desde la acción y docencia universitaria, desde los mismos instrumentos que poseemos hoy en día. El futuro está abierto y es posible.

La primera ponencia titulada san Agustín y la cultura de nuestro tiempo, a cargo del Dr. Rvdo. P. Pedro Langa Aguilar, OSA, profesor emérito del CTSA, nos trazó las líneas sobre la adecuación de la cultura y el humanismo. Es necesario evangelizar la cultura e inculturar el evangelio. El evangelio estudia, analiza e incide sobre la cultura. San Agustín tuvo la gran capacidad de aunar el sentido del dialogo de la cultura y las culturas. El sentido del idioma con el dominio del latín y de su lengua materna, ofreció al pensamiento y al hombre de todo tiempo, un rico patrimonio, vital y profundo. El mayor problema al que nos enfrentamos a un mundo sin alma. Urge establecer criterios apropiados para caminar hacia Dios. La cultura eleva al hombre a lo bello, a lo divino, a la sabiduría y al amor de Dios. San Agustín verá siempre al hombre a la luz de Dios. Será preciso pasar por la antropología, la cristología para llegar a la mística. La cultura es insuficiente para la conversión. Lo fue para san Agustín y para nosotros. Es la dimensión de la fe, lo que resulta esencial, llevada adelante desde la propia cultura. De ahí, la necesaria síntesis entre fe y cultura y el dialogo entre Evangelio y cultura.

A continuación se dictó la interesantísima conferencia sobre las aficiones de Mons. Fr. Toribio Minguela y Arnedo, OAR, a cargo del Rvdo. P. José Manuel Bengoa Prado, OAR, profesor del CTSA, Los Negrales, en la que trató de introducirnos en la vida y las aportaciones a la cultura del insigne hermano. Se trata de un autodidacta, aprendio en bibliotecas y archivos. Trata de estudiar el tagalo para que los niños puedan aprender las enseñanzas de la doctrina cristiana. Todo lo basa en la comprensión del idioma autóctono para preparar especialmente a la memoria y conseguir con paciencia que esos niños progresivamente aprendan el español. Dio un amplio repaso de los monasterios de san Millán de la Cogolla, los de Suso y Yuso. Sin su estudio apasionado, histórico y serio, sobre ambos monasterios, hoy no serían Patrimonio universal de la humanidad. Eso, sin duda se lo debemos a él y a su afán investigador. A él, se le debe la traducción al español de la Historia latina del Valvanera. Es autor de la Historia de la diócesis de Sigüenza.

Tras un descanso para el café de media mañana, se reanudó la sesión hacia las 12:00h con otra preciosa conferencia sobre el P. Ángel R. de Prada, y su aporte a las ciencias del universo, del Rvdo. P. Dr. Domingo Natal Álvarez, OSA, profesor emérito del CTSA Los Negrales y profesor en el bienio en el ETAV de Valladolid, donde nos transmitió la profundidad de los estudios sobre el universo. Con un historial personal brillante, observó, trabajó e investigó sobre los cimientos del universo y la astronomía.

 Avanzó sobre los orígenes del mundo, el infinito matemático y el estudio de las plantas medicinales que tradujo del tagalo. Estudió los microclimas para incrementar las distintas plantaciones y paliar los desastres de la agricultura, en muchas ocasiones denostada. Su obra es Historia del mundo según san Agustín, donde describe la creación del mundo vista según Nuestro Padre. Sobre la teoría relatividad de Einstein, no la admite porque cree que no es importante. Parece poco adecuada y se queda con las teorías anteriores. En 1927, destaca con un bello discurso dirigido al Rvdmo. P. Eustasio Esteban, General de la Orden, que impuso la división de la Provincia por mandato del Santo Padre Pío XI, había sido constituida el año anterior; magnífico profesor al que le unía una excelente amistad lo que provocó en el P. Ángel R. de Prada, desagradables posturas por parte de su propia Provincia, en la cual no era del todo estimado.

A continuación tuvo su ponencia el Dr. Rvdo. Fr. Enrique Gómez García, OAR, profesor del CTSA, titulada Agustinos y enculturación. Importancia de las lenguas autóctonas como vehículo de evangelización. Nos mantuvo expectantes con su verbo bien trabado, ajustado, acertado y con una magnífica proyección mediante power point. El estudio de las lenguas autóctonas y su importancia en el mundo de la cultura han sido decisivas a la hora de tener en cuenta la obra de los agustinos y de los agustinos recoletos. No son sólo en las zonas de misiones sino el mismo castellano, autóctono,  que tuvo que afianzarse en la península y convertirse en el idioma de un Imperio con la monarquía hispánica. Castilla es la que evangelizó el Nuevo Mundo pero también necesitaba ser evangelizada. Si los agustinos optaron por el castellano fue por el mandato y la necesidad de la misma evangelización. La Escuela agustiniana se sube a la línea de la defensa del castellano. Entre ellos están san Alonso de Orozco y Fr. Luis de León que dignificó el castellano desde la teología dogmática. La escolástica no coincidía con las aspiraciones de estos autores y la solución era la necesidad de dar respuesta a los problemas de la sociedad de su entorno, en su lengua materna y ser evangelizados desde su idioma. Es una teología positiva, basada en las fuentes; una teología contextual que mira donde se encuentra, y por último ha der una teología pastoral que dialogue con las realidades de la misma sociedad que así demandaba. Plasmó un recorrido histórico de las actuaciones de los agustinos y de los agustinos recoletos en los diversos tiempos y lugares.

Levantada la sesión de la mañana, previo las conversaciones mantenidas en los diversos corrillos, los asistentes se dirigieron al comedor del Colegio san Agustín donde disfrutaron del almuerzo y la sobremesa con los demás asistentes y ponentes de las Jornadas agustinianas.

A partir de las 16:00h, se reiniciaba la sesión de la tarde, con la magnífica conferencia titulada El Museo oriental de los agustinos de Valladolid, punto de encuentro con el Extremo Oriente, en la que el Dr. Rvdo. P. Blas Sierra de la Calle, OSA, de ETAV de Valladolid, mediante una presentación muy adecuada, nos llevó de manera magnifica para realizar un viaje inigualable. El arte como punto de encuentro para la cultura. El museo ha sido el centro cultural de los agustinos, fruto de la acción misionera de la Provincia de Filipinas, durante siglos. Su inauguración fue 12 de octubre de 1980, fiesta de la Hispanidad, por sus Majestades los Reyes de España, don Juan Carlos y doña Sofía. Además nos presentó un espléndido recorrido del arte filipino, chino, japonés y oriental, con amplia iconografía religiosa. Una exposición de pintura, cerámica, escultura y las demás artes plásticas. Con las publicaciones, las exposiciones itinerantes y temporales y las conferencias, incluso desde la propia página web, se propone una visión, más allá del etnocentrismo occidental, de apertura a la cultura oriental, pues este museo supone una de las importantes colecciones de este tipo en Europa.

A continuación nos dejamos llevar hacia el mundo de los Agustinos en el mundo de la Cultura, de la mano del Dr. Rvdo. P. Gonzalo Tejerina Arias, OSA, decano de la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca. Su exposición parte no de la cultura en sí, sino de una reflexión teológica de la misma. En primer lugar, presenta una definición de cultura, en cuanto forma de realización humana, contrapuesta a la idea de naturaleza. A continuación analiza la relación existente entre este concepto de cultura y la fe cristiana, desde la dimensión de la encarnación, como encuentro con el hombre. Subraya la autonomía de las culturas, siguiendo el pensamiento del Concilio Vaticano II, de tal forma que la fe se encarna siempre en un contexto cultural: es una fe inculturada. Respecto a la cultura secularizada, puede darse un proceso de idolatría de la propia cultura y, en este sentido, la fe puede ayudar a reencauzarla hacia su propio cometido. Los cuatro retos o aportaciones como cultura de la fe serían: suscitar la pregunta por Dios como fundamento axiológico,; fomentar una cultura de la gratuidad; cultivar la interioridad personal y cuidar del medio natural desde un nuevo paradigma cultural.

Tras el descanso para tomar un refrigerio reconstituyente, las 18:00h, pasamos a la novedad de las distintas Comunicaciones. En primer lugar se presentó a Fray Tomé de Jesús, OESA: Trabajos de Jesús y su espiritualidad, que estuvo a cargo del Rvdo. Fr. João Miguel Russo Silva, OSA, alumno de sexto curso del Institucional. Su buen hacer nos llevó a una vida y a una vivencia espiritual de Fray Tomé de Jesús, OESA. Los Trabajos de Jesús, que constituyen la obra de literatura espiritual lusa más editada fuera de Portugal, son una oración permanente al Cristo doliente, el cual se abandonó por entero en las manos de Dios Padre, por su obediencia en dos vertientes: obediencia a la misión redentora (por amor a los hombres) y obediencia a la voluntad del Padre (por su condición de Hijo). Fray Tomé expresa que el amor, manifestado plena y definitivamente en el escarnio de la cruz, no puede dejar impasibles a los cristianos, sino que ha de moverles a sentir con y como Cristo, asumiendo una vida rebosante de amor, que es a un tiempo culmen de la vida cristiana y esencia del Dios Trinidad.

  En segundo lugar se nos presentó la comunicación la pervivencia de San Agustín en el libro VI (de las sanciones de la Iglesia) del actual Código de Derecho canónico (CIC 83), que corrió a cargo de Doña Mª Dolors Martínez Cazalla, profesora del CTSA, con la colaboración de Fr. Raúl Antonio González Osorio, OSA, licenciado en Derecho y en Estudios Eclesiasticos, ex alumno del CTSA. Su disertación dentro del marco de las Jornadas ha escogido un acercamiento a la figura de san Agustín. Porque nadie puede ser más agustino que San Agustín, nosotros hemos querido investigar y compartiros el hallazgo de una de sus huellas en nuestra cultura actual: la pervivencia del término "pena expiatoria" en el Libro VI del actual Código de Derecho Canónico. Lo hemos realizado no solo desde la constatación de ese estar ahí sino también desde un estar vivo, puesto que hemos intentado abrir la puerta a la reflexión sobre cómo este término no solo pervive sino que también puede ser fuente de vida renovada en la revisión a la que está siendo sometido el Libro VI del CIC.

Terminadas las sesiones de la tarde, siendo las 19:00 h. quedó concluido el primer día de las Jornadas Agustinianas.

Hoy, domingo, día 5 de marzo, a las 9:00 h celebramos la Eucaristía presidida por el Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Manuel Herrero Fernández, OSA, obispo de Palencia. En su homilía nos trazó las líneas evangélicas más significativas del día de hoy: en ella afirmó que la Eucaristía es una llamada a seguir estando presentes en el mundo de la cultura hoy, en comunión con Cristo, que aquí se hace sacramento de piedad, signo de unidad y vínculo de caridad, el Hijo de Dios que se encarnó en nuestra carne, en nuestro mundo e  historia, y hoy se hace pan y vino para regalar la vida divina, y ser la esperanza y la alegría de los hombres de todas las culturas. Haciendo eco de San Agustín y del Beato Pablo VI, resaltaba una de las expresiones que resumen sus vidas: “Mi Miseria y tu Misericordia”, sentimiento recogido por el papa Francisco en el documento “Misericordia et misera”. Para poder entender el proceso de conversión al que estamos llamados, don Manuel nos alertaba de que era preciso seguir el espíritu del Vaticano II, los grandes documentos magisteriales y la enseñanza del Santo Padre, el papa Francisco. Hoy el papa nos propone trabajar por una cultura del encuentro, saliendo, abriéndonos, respetando y sirviendo a los hombres en todas las situaciones, también en las periferias de todo tipo, incluso culturales, pero desde nuestra identidad más profunda, el Dios que en Cristo y con su Espíritu ha salido de Sí, ha venido a nuestro encuentro y se ha abierto a nosotros hasta hacernos hijos y hermanos. La encarnación es y será siempre el paradigma de toda vida cristiana, de la vida consagrada, de la reflexión teológica y de nuestra aportación a la cultura. Y terminó su homilía con el mismo inciso del comienzo: si (la Eucaristía) es fuente, centro y culmen de toda la vida de la Iglesia y de la vida religiosa agustiniana, también lo es de estas Jornadas.

A las 10:10 h volvimos al Salón de Actos y asistimos a la exposición titulada Salamanca, capital de la Orden de San Agustín, impartida por el Dr. Rvdo. P. Teófilo Viñas Román, OSA. Nos transmitió el origen remotísimo de la vida agustiniana en la capital de los Charros. En efecto, resaltó, no existe ningún convento o comunidad de la Orden agustiniana que pueda gloriarse de un comienzo más antiguo o de hijos más ilustres que el Convento de San Agustín de Salamanca. Cuna de numerosos santos, reconocidos o no -como Tomás de Villanueva, Alonso de Orozco, Juan de Sahagún, Ponce de León, Luis de Montoya, entre muchos otros-, Salamanca, resaltó el P. Teófilo, fue y debe seguir siendo la Capital de la Orden de San Agustín.

A continuación, una ponencia muy esperada por su título, Flores, guisantes, hongos y mariposas, algunas aportaciones de los Agustinos a la biología, con la sabía palabra y excelente pluma, del Dr. Rvdo. P. Marceliano Arranz Rodrigo, OSA, Rector del Real Centro Universitario El Escorial-María Cristina, en san Lorenzo de El Escorial (Madrid). Señaló que son muchos los agustinos que, desde siempre, han demostrado interés y amor a las ciencias biológicas. Entre estos destacó a cuatro figuras insignes. En primer lugar, Francisco Manuel Blanco y su dedicación a la flora filipina. Su relieve se plasma incluso en la utilización de su propio nombre en la denominación de algunas especies de plantas. El segundo personaje citado fue Gregorio Mendel y su magnífica aportación a la genética, afirmando la base física que explica la semejanza entre progenitores y descendientes, e incorporando la matemática al estudio de los seres vivos, desechando así las teorías fantasiosas que le precedieron. Ya en el siglo XX, destacó a Ambrosio Fernández y su estudio detenido y exhaustivo de las mariposas y, por último, a José M. Unamuno, quien se concentró en el mundo de los hongos.

Tras el preceptivo descanso y el café de media mañana, tuvo lugar la conferencia titulada Visión de las obras culturales de los Agustinos españoles durante el siglo XX, de la mano del Dr. Rvdo. P. Francisco Javier Campos y Fernández de Sevilla, OSA. Su exposición trata de ser un ensayo de sociología religiosa. Nos ilustró sobre el concepto de corporación en la Orden de San Agustín, en lo que respecta a su imagen e identidad, por lo que es y quiere ser reconocida en cualquier parte. No se trata de una mera cuestión estética ­–que es importante–, sino también intelectual y sentimental. Esto se ha de manifestar especialmente en el ámbito público (ad extra), pero también en el semiprivado, comunitario (ad intra). En el siglo XX, se han visto obras de gran calidad, pero con carácter personal, y con ello, se pregunta: ¿Dónde aparece en ellas el aspecto comunitario, reflejo del carisma agustiniano? Haciendo un ejercicio de autocrítica, el P. Javier señaló que, aunque la Orden de San Agustín haya hecho mucho por la cultura española, queda mucho camino por hacer, y en muchas ocasiones no hemos sabido responder de la mejor manera.

En este momento, me incumbe a mí la tarea de clausurar oficialmente las XIX Jornadas Agustinianas, que tienen como objetivo compartir y transmitir el saber filosófico-teológico entre todos los que, de una u otra manera, viven y beben de tan profundo quehacer. Como prueba del compromiso por los Estudios y la Evangelización de la Cultura, y en el marco de la gran obra realizada por la Orden de San Agustín y sus miembros, no solamente en España sino en el resto del mundo y a través de los siglos, el Centro Teológico San Agustín quiso dedicar estas Jornadas al tema de los Agustinos en el mundo de la cultura.

Nuestro Centro, afiliado a la Universidad Pontificia de Salamanca, trata de hacer posible a diario el encuentro entre profesores y alumnos, no sólo en lo que respecta estrictamente al plan curricular académico, sino también en las dimensiones humana, religiosa y eclesial vividas por todos. Asimismo, estas Jornadas son un claro reflejo de la labor que los agustinos en España llevan adelante, con los demás estamentos de la sociedad, impulsan, promueven y llevan a cabo en el ámbito de la docencia universitaria.

Muchas gracias al M. Rvdo. P. Domingo Amigo González, OSA, Presidente de la Federación de las Provincias de la Orden de san Agustín en España; a los M. RR. PP. Provinciales de Castilla, Ángel Escapa Arenillas, OSA, ausente por motivos pastorales; de Filipinas, Javier Antolín Sánchez, OSA; de la Matritense, Miguel Ángel Orcasitas Gómez, OSA; de España, Agustín Alcalde de Arriba, OSA, ausente por estar de visita al Vicariato de Argentina; de san José de Agustinos Recoletos, Daniel Ayala López de Viñaspre, OAR; de san Nicolás de Tolentino de Agustinos Recoletos, Rafael Mediavilla Becerril, OAR, Vicario Provincial. Mi agradecimiento a los miembros del Patronato, a la Junta de gobierno, por su apoyo explícito, en tiempos revueltos. Al Rvdo. P. Isaac González Marcos y al Rvdo. P. Valentín Lorenzana, que han proporcionado el material del Grupo Santillana que acompaña a la inscripción de estas Jornadas. Al secretario y el administrador del CTSA.

Gracias igualmente a la amplia Comunidad del Colegio San Agustín, aquí en Madrid, al Rvdo. P. Prior Ángel Ruiz García, OSA, que nos ha acogido gustosamente para celebrar estas Jornadas Agustinianas y ha dispuesto que todo estuviese a punto, también ausente de estas Jornadas por motivos pastorales. Al Rvdo. P. Ildefonso Trigueros Buena, OSA; Director del Colegio; al Rvdo. Fr. Jesús Sedano Pérez, OSA, administrador del mismo, al Rvdo. P. Miguel Ángel Prada Rodríguez, OSA, que también pusieron todo su empeño para hacer posible el desarrollo de estas Jornadas, Al P. Demetrio Fernández Oteruelo, OSA, al frente de la sacristía. Al personal de servicio en la recepción, en la cocina y a todos lo que han colaborado para este fin.

Al Excmo. y Rvdmo. Don Manuel Herrero Fernández, OSA, a los religiosos presentes, de la Orden de san Agustín; de la Orden de Agustinos Recoletos, a la Congregación de los Hermanos de las Escuelas Pías, a las Hermanas Agustinas contemplativas de la Federación de Nuestra Señora del Pilar y de Santo Tomás de Villanueva, siempre con su constancia, empeño y dedicación; a los demás religiosos y laicos que asiduamente participan; y, como no podía ser de otra manera, a los profesos estudiantes de teología tanto del Centro Teológico San Agustín (CTSA) como del Estudio Teológico Agustiniano de Valladolid ETAV; a las comunidades de Formación del Monasterio del Real de El Escorial de san Lorenzo de El Escorial (Madrid), y del Real Colegio Agustiniano de Valladolid; a los prenovicios de la Comunidad de Los Negrales (Madrid), estudiantes de filosofía; a los profesos de la Casa de Formación San Agustín, OAR, de Las Rozas (Madrid). A Fr. Anel Gálvez Martínez, OSA por su trabajo en el equipo de filmación y transmisión de las Jornadas, ayudado por Fr. Sebastián Abrego Torrero, OSA. Gracias igualmente a los que prepararon y animaron la liturgia y la música de la Eucaristía de hoy Domingo. Sin olvidarnos de los profesores de ambos claustros, del CTSA y del ETAV, y de todos aquellos a los que no me haya referido por algún lapsus o despiste.

Por tanto, quedan clausuradas las XIX Jornadas y quedan convocadas las XX Jornadas Agustinianas. Muchas gracias a todos por su presencia.

En Madrid, 5 de marzo, primer Domingo de Cuaresma del año del Señor 2017.

            P. Enrique Somavilla Rodríguez, OSA

                   Director del Centro Teológico San Agustín