Claustro de inicio de curso

Discurso del Director en la apertura oficial del curso académico 2016-17

M. Rvdo. P. Presidente de la Federación de las Provincias Agustinianas en España Domingo Amigo González, OSA.

Queridos profesores y representantes de los alumnos:

Iniciamos una nueva andadura: la inauguración oficial del curso académico 2016-2017 en el Centro Teológico San Agustín (CTSA). Lo hacemos desde el marco incomparable del Real Monasterio de El Escorial en la festividad de Santo Tomás de Villanueva, patrono de los estudios de la Orden. Cuando se integró en la Orden de los agustinos en 1516 en la comunidad de Salamanca, estaba matriculado en teología, y desde 1512 había ejercido la docencia en filosofía en la universidad de Alcalá. Ordenado presbítero en 1518 con 33 años, fue profesor de la universidad salmantina.

¿Qué es el proceso de Bolonia?

Tras la Declaración de la Sorbona en 1998, firmada por los ministros de Educación de Francia, Alemania, Italia y Reino Unido, otros 25 países europeos ratificaron la Declaración de Bolonia en 1999. El Proceso de Bolonia constituye una reforma de los sistemas de Educación Superior en 28 países de la UE, además de la Santa Sede por medio del Estado de la Ciudad del Vaticano, con el objetivo principal de construir el EEES. Hoy son 48 Estados. En ella se establecen los principales objetivos orientados a la consecución de una homologación de la enseñanza superior europea con el fin de fomentar la libre circulación de estudiantes y aumentar el atractivo internacional de la educación europea.

El proceso de Bolonia: Espacio Europeo de Educación Superior

El EEES comienza a construirse bajo los presupuestos del Proceso de Bolonia, a partir de la Declaración de 1999, en la que los ministros europeos de Educación manifestaron la importancia del papel de las Universidades en la creación de la “Europa del Conocimiento”. El Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) es fruto de un consenso alcanzado en Bolonia por 29 Gobiernos de la UE para crear un Marco Común de Enseñanza Superior en Europa[1]. El EEES es un ámbito de integración y cooperación de los sistemas de Educación Superior, con el objetivo de crear, ya en 2010, un escenario unificado de niveles de enseñanza en todo el continente, que permita la acreditación y movilidad de estudiantes y trabajadores por todo el territorio europeo.

Sería el Espacio Europeo de Educación Superior EEES en el que estudiantes y profesores disfrutan de libre movilidad y reconocimiento de sus cualificaciones, esto es, el principal objetivo del Proceso de Bolonia. El EEES se estableció finalmente durante la Conferencia de Budapest-Viena celebrada del 11 al 12 de marzo de 2010. La concesión de las titulaciones académicas siempre está bajo la autoridad de la Santa Sede. El reconocimiento civil de dichas titulaciones académicas eclesiásticas queda reguladas por las leyes nacionales del país en el que está asentada la institución. En España, las titulaciones reconocidas, como sabéis, son de grado (Bachillerato en Teología); el máster (Licenciatura de especialidad: dogmática, bíblica, espiritual, historia, moral, etc. y el Doctorado que mantiene su antigua denominación.

¿Cuáles son los objetivos de la integración?

La Declaración de Bolonia plantea las siguientes metas:

a) Reestructurar el sistema de enseñanza de acuerdo a tres niveles: un primer nivel, con el que se obtendría un título de grado que capacita para el acceso al mercado laboral, un segundo nivel, dirigido a la obtención del título de master y un tercer nivel dirigido a la obtención del título de doctorado, donde el segundo y tercer nivel garantizaría una formación con mayor grado de especialización.

b) Establecer un sistema común de créditos que permita garantizar que para la obtención de un título todos los estudiantes realizan el mismo esfuerzo.

c) Implantar un Suplemento Europeo al Título donde se describa con precisión las capacidades adquiridas por el alumno durante sus estudios y permita promover la adopción de un sistema homologable y comparable de titulaciones superiores, con el fin de facilitar las mismas oportunidades de trabajo para todos los egresados.

d) Fomentar la movilidad de estudiantes y profesores dentro del EEES.

e) Promover la cooperación europea para garantizar la calidad de los estudios superiores de acuerdo a criterios equiparables.

En 2001, con la Declaración de Praga, se introducen nuevas líneas que destacan la importancia de fomentar el aprendizaje a lo largo de la vida y el papel activo de las universidades en la sociedad.

¿Cómo son los nuevos estudios universitarios?

Los estudios universitarios cambiaron con la reforma introducida por el proceso de Bolonia[2]. Se elaboraron nuevos planes de estudio en todas las ramas del conocimiento para facilitar el intercambio de los alumnos entre los distintos países del espacio europeo.

 El principal cambio que introduce Bolonia es el cambio en las metodologías docentes de enseñanza, donde ahora estas metodologías estarán orientadas a evaluar el esfuerzo del alumno, y el profesor toma una mayor interacción con el alumno en su formación. La titulación de grado estará formada por materias de formación básica, principalmente en el primer y segundo año del Grado, materias obligatorias, optativas y trabajo fin de Grado, debiéndose desarrollar éste en los cursos finales del Grado. Así mismo, se puede ofertar también prácticas externas.

El número de créditos se medirá con el nuevo sistema normalizado de créditos europeos (ECTS), que comprende horas lectivas, trabajos de los alumnos, evaluación y tiempo de estudio. Es decir, el crédito ECTS que se mide en horas de trabajo total del alumno. Todos los grados, con algunas excepciones como el de Medicina, Arquitectura y las Ingenierías, tendrán una duración de cuatro años. En todos los casos el alumno deberá superar 240 créditos ECTS, 60 créditos ECTS/año. Una vez cursado el grado, los alumnos pueden, si lo desean, ampliar su formación mediante los másteres que programen las universidades. Los másteres, que tendrán una duración de entre uno y dos años, constarán de 60 y 120 créditos ECTS. Una de las novedades de esta amplia reforma es la posibilidad de realizar la investigación de la tesis doctoral sin necesidad de realizar los dos años de cursos de doctorado sino solamente una vez cursado un máster orientado a la investigación (60 créditos ECTS).

Además, para quienes quieran dedicarse a la labor investigadora y no deseen hacer un máster, puede, alternativamente, cursar un periodo de un año de duración (60 créditos ECTS) de formación, y el periodo de investigación corresponderá con el tiempo que se necesite para la elaboración y defensa de la tesis.

¿Qué es el Grado?

Es el primer nivel de los estudios universitarios y comprende enseñanzas básicas, específicas del título de grado, trabajo fin de grado y prácticas externas (si el título las incluye). El título obtenido es un título de Grado y debe tener relevancia en el mercado laboral, tanto nacional como europeo.

¿Qué es el Postgrado?

Es el segundo y tercer nivel de las enseñanzas universitarias y comprenden:

a) El segundo nivel, dedicado a la formación avanzada, multidisciplinar o especializada, dará lugar a la obtención del título de Máster.

b) El tercer nivel tendrá como finalidad la formación avanzada del estudiante en las técnicas de investigación y dará lugar a la obtención del título de Doctor.

¿Qué es el Suplemento Europeo al Título?

El Suplemento Europeo al Título es un documento que recoge información acerca de los estudios superiores que se han cursado. Dicha información se estructuran de acuerdo a ocho áreas: información sobre el titulado, la naturaleza del título, el nivel, el contexto de estudio y los resultados, objetivos del título, otro tipo de información e información sobre la acreditación[3].

La expedición de este suplemento provee de un documento que facilita la interpretación de los estudios realizados por parte de instituciones educativas extranjeras donde no opera el mismo sistema de enseñanza superior.

Suplemento Europeo al Título. Es el Documento emitido junto a una titulación oficial al final de un estudio en una universidad u otra institución de educación superior. El Suplemento Europeo al Título describe el tipo, nivel, contexto, contenido y estatus de los estudios cursados, basándose en un modelo estándar de 8 puntos desarrollado por la Comisión Europea, el Consejo de Europa y la UNESCO. Las universidades y demás instituciones están obligadas a emitir este suplemento, previa solicitud, traducido al menos en otro idioma y sin coste alguno[4].

¿Qué es el Crédito Europeo ECTS?

El “crédito europeo”, basado en el sistema ECTS (Sistema Europeo de Transferencia de Créditos), constituye una nueva medida del tiempo invertido en cursar cualquier título de enseñanza superior. Su implantación supone una reestructuración de las enseñanzas universitarias y los planes de estudio para permitir que éstas sean equivalentes entre los países que integran el EEES. Esta nueva unidad introduce, entre otras cosas, la consideración del tiempo que el alumno dedica a preparar una asignatura fuera del horario lectivo. La medición de un crédito ECTS se estipula entre 25 y 30 horas de trabajo total del alumno.

Por otra parte el Sistema Europeo de Transferencia y Acumulación de Créditos – ECTS. El sistema ECTS se basa en la definición de créditos y procedimientos europeos comunes. De acuerdo con la definición original (ECTS Key Features, 2002), el Sistema Europeo de Transferencia y Acumulación de Créditos es un sistema centrado en el estudiante que se basa en el volumen de trabajo necesario para alcanzar los objetivos de un programa, objetivos preferiblemente especificados en términos de resultados de aprendizaje y competencias que han de adquirirse. Este volumen de trabajo hace referencia al tiempo que por término medio necesita un alumno para alcanzar los resultados de aprendizaje requeridos, y comprende el tiempo dedicado a la asistencia de clases y seminarios, al estudio por su cuenta, y a la preparación y realización de exámenes, etc. Por lo tanto, los créditos ECTS se basan en el tiempo de aprendizaje (más que en el de docencia) y en los resultados (más que en los contenidos del plan de estudios) en términos de conocimiento y competencias adquiridas. Siguiendo la línea del sistema europeo, el número de créditos asignados para un año de estudio es de 60 créditos.

Plan de Mejora de la Calidad. Es el Documento elaborado por la institución al final del proceso de evaluación basado en las recomendaciones propuestas en el informe de evaluación externo. Define los ámbitos en los que la facultad o institución se compromete a efectuar mejoras. Por eso la Garantía de calidad, que es Conjunto de marcas de referencia que sirven para medir la calidad de la formación y educación en instituciones, en línea con el Proceso de Bolonia. Tratan los siguientes aspectos: 1) transparencia en los objetivos y organización de los cursos de grado; 2) compatibilidad de las cualificaciones; 3) relevancia de los cursos de grado para la sociedad (a nivel supranacional); 4) movilidad para los estudiantes, graduados y profesores; 5) capacidad de atracción de los programas de grado.

¿En qué afecta a la actual estructura de titulaciones españolas la integración de España al EEES?

La integración de España en el EEES ha supuesto un esfuerzo normativo y de adaptación por parte de las universidades e instituciones de educación superior, donde tanto los títulos de diplomados como los títulos de licenciados actuales pasan todos a un único título, el título de grado. Además, se cuenta con un nuevo título oficial, el de master, antes no existente en las universidades públicas ni privadas, y el de doctorado.

Además, la necesidad de establecer mecanismos de certificación de la calidad de las enseñanzas europeas conlleva la creación de instancias de evaluación de la calidad. En España se ha creado la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación ANECA que, como agencia de evaluación de la calidad, ha coordinado los esfuerzos de adaptación de los nuevos estudios por parte de los grupos de expertos de las universidades españolas. Asimismo, la reforma afecta a otros aspectos como el acceso a la educación superior. En este sentido, se reformarán las actuales Pruebas de Acceso a la Universidad. Los cambios introducidos pretenden adaptar el tradicional examen de Selectividad a las nuevas necesidades de la integración europea y la orientación especialista del nuevo sistema de títulos[5].

¿Qué nos pide la Iglesia?

El proceso de Bolonia se inició en 1999 y contó con la adhesión de la Santa Sede en la Cumbre de Berlín en 2003. La segunda fase del proceso en la que se presta una mayor atención al tema de la calidad de la enseñanza tiene ya sus inicios del año 2010. Es AVEPRO, la Agencia para la Valoración y Promoción de la Calidad de las Universidades y Facultades Eclesiásticas de la Santa Sede y por extensión de todos los Centros Universitarios de la Iglesia.

Fue fundada por Su Santidad Benedicto XVI, Papa emérito, el 19 de septiembre de 2007, es una institución vinculada a la Santa Sede de acuerdo con los artículos 186 y 190-191 de la Constitución Apostólica Pastor Bonus de san Juan Pablo II. La función de la Agencia es promover y desarrollar una cultura de calidad dentro de las instituciones académicas directamente dependientes de la Santa Sede y asegurar la validez de sus criterios de calidad a escala internacional. Será necesario siempre la Constitución Apostólica Ex corde Ecclesiae promulgada del Santo Padre Juan Pablo II el 15 de agosto de 1990 relativa a las universidades católicas y con la Constitución Apostólica Sapientia christiana promulgada el 15 de abril de 1979 por el Papa san Juan Pablo II en materia de universidades y facultades eclesiásticas. De aquí que las instituciones académicas eclesiásticas que investigan e imparten disciplinas relacionadas con la Relevación cristiana y, por lo tanto, participan en la misión Evangelizadora de la Iglesia, deben ser concordes y han de estar regidas por una legislación académica común para todo el mundo basada en el Código de Derecho Canónico de 1983 (cánones 815-821) y las directrices de la Congregación para la Educación Católica - Consejo Pontificio para los Laicos - Consejo Pontificio para la Cultura, sobre la Presencia de la Iglesia en la Universidad y en la cultura universitaria y Pontificio Consejo de la Cultura,  señala las pautas Para una Pastoral de la Cultura[6].

Sin duda, debemos apostar por la innovación. Una innovación que supone el esfuerzo por la inversión y el desarrollo de nuestros activos. Nuestros activos son todos los alumnos que en el período de formación han de esforzarse con nuevas iniciativas que han de asumir para su vida propia en el entorno de una preparación filosófica y teológica cada día mucho más profunda, satisfactoria e incorporada como potencial de esa inversión que realizamos como agustinos, unido al desarrollo de todas nuestras capacidades para poder innovar, como valor añadido a la sociedad, cada día más sedienta de lo eterno. Por eso es necesaria una reflexión serena, adecuada e independiente para poder responder a los problemas del hombre contemporáneo; en un apertura al diálogo desde los distintos puntos de vista; la de ver más allá de los eslóganes y llegar a los argumentos de fondo; de los análisis de la situación donde nos encontramos, a la persistencia pasiva de siempre se ha hecho así o mejor déjalo como está. Es necesario vivir, aprender e innovar, la cultura universitaria se ha de extender a lo largo de nuestra existencia. No debemos dejar de vivir por una buena causa, y esa causa es Jesucristo, eje y fundamento de nuestro saber, estudio para encontrar la verdad y cultura como vehículo de la evangelización.

Necesitamos seguir aprendiendo, pensando, debatiendo y difundiendo todo nuestro conocimiento y saber para gloria de Dios, no para vanagloria humana. Nuestra tarea insisto, debe intentar aunar todos los aspectos del quehacer filosófico y teológico, integrando todas las ciencias, en un amplio estilo general de la cultura: hay que repensar las expectativas y las necesidades no sólo de los países a los que pertenecemos por cuna sino conectar nuestras aspiraciones a la idiosincrasia en la que nos toca vivir en cada momento. En algún momento, será necesario replantearse la dedicación del profesorado a su actividad docente, en todos los saberes, tanto en su rendimiento y en sus resultados como en cuanto a su aportación a la esfera universitaria, siendo muy importante su evaluación de la actividad de dicho profesorado, del nivel de calidad de sus clases y de los métodos pedagógicos empleados. En un mundo globalizado, en una sociedad que mira con admiración el incesante progreso de índole tecnológico, es preciso dar una respuesta desde nuestro ser y hacer como agustinos. Tened en cuenta que nuestros estudios son de la Universidad Pontificia de la Salamanca. Universidad de la Iglesia en España y de la Conferencia Episcopal española. Reconocidos por el Estado español con validez civil a todos los efectos y eso nos debe llevar por los caminos de renovación, mayor inversión, destacable desarrollo y una continua actitud de innovación.

Así estaremos mejorando la calidad de los estudios universitarios y proyectando el futuro desde la óptica que tuvieron siempre nuestras Órdenes: una apuesta constante a la labor incansable por los estudios y la cultura, desde los primeros tiempos, pasando por las aportaciones de los agustinos durante los siglos XVI y XVII, a la Escuela de Salamanca como Fr. Pedro de Aragón, OESA; Fr. Miguel Bartolomé Salón Ferrer, OESA y Fr. Juan Zapata y Sandoval, OESA, criollo llegado de Nueva España; en el siglo XVIII, Fr. Enrique Flórez de Setién y Huidobro, Fr. Manuel Risco (Juan Manuel Martínez Ugarte), OESA y Fr. Antolín Merino de Bolea, OESA; en el siglo XIX y XX como Fr. Tomás Cámara y Castro, Fr. Eusebio Negrete de la Peña y Fr. Bruno Ibeas Gutiérrez. ¿Será posible que los agustinos del siglo XXI, no hagamos también una fuerte apuesta por la Universidad? Muchas gracias. Laudetur Iesus Christus et María mater eius.

 

En el Real Monasterio de El Escorial a 7 de octubre de 2016.

[1] Cf. http://www.educacion.gob.es/bolonia.pdf Visto 04-09-2016.

[3] Cf. http://www.avepro.va/ Visto 04-09-2016.

[4] Cf. http://www.avepro.va/ Visto 04-09-2016.

[5] Cf. http://www.uma.es/eees/  Visto 18-07-2016.

[6] Cf. Juan Pablo II, “Constitución apostólica Ex Corde Ecclesiae”, en AAS 82 (1990) 1475-1509; Congregación para la Educación Católica - Consejo Pontificio para los laicos - Consejo Pontificio para la Cultura, “Presencia de la Iglesia en la Universidad y en la cultura universitaria” en http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/cultr/documents/rc_pc_cultr_doc_22051994_presence_sp.html  y Pontificio Consejo de la Cultura, “Para una Pastoral de la Cultura”, en http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/cultr/documents/rc_pc_pccultr_doc_03061999_pastoral_sp.html  de 15 de agosto de 1990, de 22-mayo de 1990 y de 23 de mayo de 1999. Visto 22-08-2016.

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